Es habitual que se valore la cultura como un componente esencial de toda sociedad, ya sea por su dimensión simbólica o por su potencial dentro de las industrias creativas. Menos frecuente, sin embargo, es que se destaque su papel como activo estratégico en el ámbito de las relaciones exteriores.
Este libro propone considerar la cultura como una herramienta central para la diplomacia, combinando elementos teóricos y ejemplos prácticos orientados a cumplir con los objetivos de la política exterior. Está dirigido a gestores culturales, artistas, diplomáticos, docentes, estudiantes y cualquier persona interesada en la internacionalización de la cultura y la diplomacia cultural.
Organiza la Embajada de Uruguay.